Fusionamos tus ideas con las de nuestro equipo, sumando los recursos necesarios para romper con los propios límites, llevando la experiencia a nuevos niveles.
Belgrano – Buenos Aires, Argentina
Lunes — Viernes: 9 a 18 hs
hola@limacreativehub.com

LIMA

identidad de marca,branding,arquetipos,storytelling

Cómo definir una identidad de marca sólida y efectiva.

La identidad de marca es la base sobre la que se estructura la comunicación de una empresa. Tener en claro esta identidad genera coherencia necesaria para minimizar riesgos y generar un mayor impacto de las estrategias creativas.

Sin embargo, muchas marcas tienen dificultad en definirla, incluso luego de muchos años.

Esto se debe a que no es tan sencillo diferenciar el servicio o producto de la identidad en sí.

 

Síntomas de una identidad de marca ambigua. 

1.Cambios arbitrarios o poco genuinos:

Algunas marcas tienen un tono y una serie de posiciones durante una campaña que luego se modifican completamente para la siguiente. Esto da la sensación de que poca sinceridad. Incluso puede dar la sensación de que la comunicación es forzada y oportunista. Este mal trasciende las marcas y se ve mucho en políticos que carecen de una buena definición de su identidad. Es importante adaptarse a los contextos y poder hablar a cada segmento del público desde su perspectiva sin dejar de ser auténticos. Justamente, la diferencia entre ser flexibles y camaleónicos está en tener en claro desde dónde estamos hablando.

2.Identidad visual inconsistente.

Muchas veces vemos logos que no condicen con el perfil y la personalidad de una empresa. Sus gráficas tienden a ser incoherentes. Sus estilos de comunicación no son claros en el mensaje. A primera vista, pueden parecer cuestiones técnicas. Pero no sólo no generan vínculo con el público, sino que en muchos casos lo alejan, dejándolo más proclive a irse con la competencia.

 

problemas de estrategia

Una identidad poco clara nos lleva a problemas

 

¿Por qué definir una identidad de marca?

Porque nos ubica temáticamente en la forma de relacionarnos con el público. Deja en claro el objetivo y la utilidad de la marca y nos posiciona en contextos cambiantes. Implícitamente, permite a los usuarios saber de qué manera pueden contar con nosotros.

Al pensar una campaña, material promocional o institucional, esta identidad ubica los puntos narrativos, selecciona los temas y encuentra el tono en que vamos a transmitir la información.

Desde el storytelling transmedia, brinda un marco de acción para cada plataforma, ya que se vuelven herramientas del “personaje” que es nuestra marca.

Generar un vínculo personal con nuestra marca. Ese es nuestro objetivo principal. Nadie se enamora o se hace amigo de una “cosa” sino de las características con las que puede empatizar. Para eso, deben ser características humanas. Sea un robot, un perro de peluche o una muñeca inflable. Por eso la película de Ryan Goslin no se llama “Lars y el objeto antropomórfico de polímeros por el que siente cosas” sino “Lars y la chica de verdad”. Lo que hacemos es humanizar, para establecer un vínculo con la marca. Dentro de márgenes sanos, obvio. No como Lars.

 

Preguntas ordenadoras.

preguntas

Preguntas que organizan

La identidad no es algo que se asume por voluntad, sino el resultado de algunas cuestiones previas que se manifiestan de determinada manera. Para entenderlo, es necesario responder algunas preguntas.

 

¿QUÉ propuesta de valor estamos ofreciendo?

Es necesario clarificar en qué consiste el servicio o producto que estamos brindando. De la manera más precisa posible y en función del valor que genera para el público.

¿POR QUÉ estamos haciendo esto?

Buscamos el motor, el impulso que nos hace llevar adelante este emprendimiento. Tiene que ver con la misión y la motivación que nos genera este producto o servicio.

 

¿CÓMO vamos a llevar adelante esta propuesta que se vincula a su motivación?

En este caso, se abren las puertas a cuestiones operativas, pero también a la manera de comunicar.

Teniendo más en claro el QUÉ, POR QUÉ y CÓMO, pasamos finalmente a definir la identidad. El QUIÉN.

Para esta etapa, vamos a recurrir a ciertos elementos que son muy relevantes desde la perspectiva del storytelling.

 

Los arquetipos de Carl Jung.

Voy a comenzar con una breve reseña de Carl Jung, para quienes no son tan sobre-psicoanalizados como los argentinos.

Jung es uno de los grandes precursores del psicoanálisis. Fue asistente de Sigmund Freud y luego desarrolló su propio estilo de encarar la psique humana. Para esto, recurrió a técnicas tales como la antropología, alquimia, interpretación de sueños y mitología, entre muchas otras.

Básicamente (MUY básicamente), su planteo apuntaba a que la personalidad de cada individuo estaba gestada mucho antes de su existencia, a partir de patrones culturales ancestrales. Todo ese pasado previo más lo que nos toca vivir constituyen una serie de rasgos característicos de nuestra personalidad. A este conjunto de rasgos se les llama arquetipos.

Los arquetipos son muy utilizados en diversos campos, sobre todo aquellos que tienen que ver con los mitos que constituyen identidad. Por eso se trabajan mucho en storytelling. Según Jung, hay 12 tipos de personalidad, que llevan consigo una serie de rasgos característicos.

Es por eso que una primera aproximación es la de identificar la marca con un arquetipo. Digo identificar, porque, tal como vimos no es algo que se decida a priori. Surge de observar las dinámicas internas, la propuesta de valor y la manera de interactuar con el público.

 

 

Qué arquetipo corresponde a tu marca.

 arquetipo, héroe, mago

 

Una manera de encararlo es preguntarse qué le aportamos a nuestro público. Qué le estamos resolviendo. Ya no desde el lugar concreto sino a nivel más universal, más filosófico, si se quiere. En función de eso, podemos identificarnos con alguno de los arquetipos:

  1. Queremos hacer del mundo un lugar mejor. En ese caso, el arquetipo que corresponde es EL HÉROE.
  2. Simplemente queremos ser felices. En esta ocasión, se trata del arquetipo del INOCENTE.
  3. Ser parte. Conectar con lo cotidiano. LA PERSONA COMÚN.
  4. Romper las reglas y desafiar la autoridad. EL REBELDE.
  5. Descubrir cosas, vivir nuevas experiencias. EL EXPLORADOR.
  6. Crear algo significativo y perdurable. EL CREADOR.
  7. Brindar orden en medio del caos. EL GOBERNANTE.
  8. Hacer realidad los sueños. EL MAGO.
  9. Generar intimidad, inspirar amor. EL AMANTE.
  10. Proteger a los demás. EL CUIDADOR.
  11. Dar alegría y diversión. EL BUFÓN.
  12. Fomentar sabiduría y comprensión. EL SABIO.

 

Cada uno de ellos tendrá una forma de comunicarse y vincularse con el mundo. No es lo mismo el HÉROE, que viene a atravesar esfuerzos para brindar algo mejor, que el BUFÓN, que se ríe de los mandatos sociales. Aún cuando brinden el mismo producto o servicio.

Ningún arquetipo es mejor que otro, sino que se trata de entender con claridad de qué forma se establece el vínculo con el público, para poder hacerlo de manera orgánica y genuina.

La relación se establece a partir de un cierto grado de familiaridad. También incluye cambios, pero desde una identidad clara.

Obviamente, estos son puntos de partida. Existen muchos matices dentro de cada arquetipo y a veces puede mutar. Pero esto requiere todo un trabajo de transición.

También es importante tener en cuenta que el aporte no tiene tanto que ver con “cómo nos gustaría que nos vieran”, sino con “como nos ven”. Para eso es necesario un profundo trabajo de conocimiento y vinculación con nuestro cliente ideal.

En estos casos se desarrollan diversas dinámicas, que van del design thinking hasta muchas de las técnicas usadas en el desarrollo de software.

 

Resumiendo.

  • Una clara identidad de marca optimiza la comunicación, mejora la interacción con el público y muchas veces, permite mejorar dinámicas internas.
  • Funciona como un gran marco dentro del cual existen infinitas posibilidades sin que se deje de fortalecer la relación con le público.
  • Los arquetipos permiten tener un punto de referencia sobre el cual trabajar nuestro perfil.
  • Se trata de indagar nuestro aporte, y si efectivamente es percibido así por nuestro público. Esto abre dinámicas de diálogo que permiten mejorar la visión y objetivos de la empresa.
  • Es un proceso muy divertido, que a la vez llega a niveles muy profundos. Porque generan en cada persona la pregunta “¿Qué estoy aportando desde mi propio lugar?”. Esto hace que el compromiso y entusiasmo sean sostenidos, lo cual es un valor agregado para cualquier empresa.

 

Mas adelante vamos a profundizar en cada arquetipo. Pero al menos, ya podemos empezar a trabajar nuestro aporte como marca, para que las personas puedan sentir empatía por nosotros y no vernos como un “polímero sintético “.

No Comments

Post a Comment